¿Alta Compresión en la Oficina? La Verdad sobre Usar Fajas Todos los Días
Todas tenemos esa fantasía: llegar a la oficina el lunes con una cintura tan diminuta que nuestros compañeros de trabajo pregunten si nos hicimos la lipo el fin de semana. La tentación de sacar esa faja de Alta Compresión (la que compramos para ocasiones especiales o post-quirúrgico) y usarla para ir a trabajar es real.
Pero, chicas, hay una gran diferencia entre usar una faja Nivel 3 para una cena de dos horas y usarla para una jornada laboral de 9 a 5 (más el tráfico). He cometido el error de irme "embutida" al trabajo sin preparación y terminar desabrochándome la faja en el baño de discapacitados a las 2 de la tarde.
¿Es imposible usar alta compresión diario? No. ¿Requiere estrategia? Absolutamente. Aquí les cuento la verdad y mis trucos para sobrevivir a la oficina en Powernet.
1. El Desafío de la Silla (La Prueba de Fuego)
Aquí es donde la mayoría falla. Cuando estamos de pie, nuestro torso está estirado y la faja se siente bien. Pero cuando nos sentamos, nuestro torso se "acorta" y el abdomen se comprime naturalmente.
Si llevas una faja de alta compresión con varillas rígidas, al sentarte frente a la computadora:
1. Las varillas pueden clavarse en tus costillas o en el hueso de la cadera.
2. La faja empujará tu busto hacia arriba (efecto "estantería") de forma exagerada.
3. La presión en el estómago aumenta al doble.
Mi Consejo: Si trabajas sentada, evita las cinturillas cortas. Opta por un Chaleco (Vest) o un Body de Espalda Alta. Al tener tirantes, la faja se mantiene estirada y distribuye la presión en la espalda, evitando que se te clave en la cintura al sentarte.
2. El Beneficio Oculto: ¡Adiós Dolor de Espalda!
No todo es sufrimiento. La gran ventaja de usar alta compresión en el trabajo es la corrección postural. Es casi imposible encorvarse ("slouch") con una faja Salomé puesta.
Te obliga a sentarte recta, con los hombros atrás. Yo he notado que los días que uso mi faja, termino la jornada sin ese dolor lumbar típico de estar tecleando todo el día. Es como tener un soporte ergonómico pegado a tu cuerpo. Si sufres de mala postura, la faja es tu mejor asistente personal.
3. La Estrategia del "Desabroche Táctico"
Este es mi secreto mejor guardado para sobrevivir al "Mal del Puerco" (ese sueño y pesadez después de comer).
Después del almuerzo, tu estómago necesita espacio para la digestión. Una faja de alta compresión no perdona. Si no le das espacio, tendrás reflujo, gases y te sentirás fatal.
El Hack: Ve al baño antes de almorzar y desabrocha los dos broches superiores de tu faja (o bájale un nivel a toda la hilera si puedes). Come porciones pequeñas. Espera una hora y vuelve a abrocharte. Tu tarde será mucho más productiva si no estás luchando contra tu propia ropa.
4. Qué Ropa Usar Encima
La alta compresión es genial, pero el Powernet tiene textura (es una malla). Si usas una blusa de seda muy fina o una camiseta de algodón delgada, se va a notar la textura de la faja.
Para la oficina, la combinación ganadora es:
- Blazers (Americanas): Estructuran los hombros y esconden cualquier marca de la faja en la espalda.
- Pantalones de Talle Alto: Ayudan a disimular el corte de la faja en la cadera.
- Telas con cuerpo: Busca blusas de popelina, lino grueso o tejidos estampados que camuflen la textura del Powernet.
5. Empieza con "Jueves de Faja"
No intentes pasar de cero a héroe el lunes. Si tu cuerpo no está acostumbrado a la compresión Nivel 3, no aguantarás 8 horas seguidas.
Empieza usándola medio día. O úsala solo los viernes (que suele ser día corto o más relajado). Entrena tu tolerancia. La faja de uso diario ideal debe sentirse como un abrazo fuerte, no como una boa constrictora. Si te mareas o te falta el aire, esa faja es demasiado pequeña para trabajar; guárdala para la fiesta y compra una talla más grande para la oficina.
Conclusión: Poder y Presencia
Hay algo empoderador en caminar por la oficina sintiéndote contenida y firme. La ropa te queda mejor, caminas con más seguridad y proyectas una imagen más pulida. Sí, se puede usar alta compresión a diario, siempre y cuando escuches a tu cuerpo y recuerdes que tu rendimiento laboral es más importante que tu cintura. ¡Usa la faja, que la faja no te use a ti!
Preguntas Frecuentes (FAQs)
P: ¿Es mejor una faja con cierre o con broches para la oficina?
R: Para la oficina, prefiero cierre (cremallera). Es mucho más rápido de poner y quitar si tienes una emergencia en el baño, y se nota menos debajo de las blusas de botones que los broches abultados.
P: ¿Sudaré mucho con la faja puesta todo el día?
R: Las fajas originales (como Salomé) tienen forro de algodón que absorbe el sudor. Sin embargo, si tu oficina es calurosa, evita las fajas negras (que absorben calor) y evita las cinturillas de látex deportivo. Quédate con el Powernet color piel, que es más transpirable.
P: ¿Me van a salir moretones en las costillas?
R: ¡No debería! Si te salen moretones, la faja te queda chica o el modelo es demasiado corto para tu torso. Si sientes un punto de presión constante, pon un poco de algodón o un protector diario (sí, el de higiene femenina) entre tu piel y la varilla para acolchar la zona.
P: ¿Puedo usar faja si paso mucho tiempo conduciendo?
R: Conducir con una faja muy rígida puede ser incómodo porque comprime el abdomen contra el volante. Si tu viaje es largo, desabróchala un poco para el trayecto y ajústala cuando llegues al parqueadero.
P: ¿Ayuda a bajar de peso usarla en el trabajo?
R: Ayuda a que comas menos (control de porciones) porque te llenas más rápido. También evita que piques snacks por ansiedad, ya que te sientes "llena". En ese sentido, es una gran herramienta de apoyo para la dieta.






